Arena (Ángeles y Condenas)

Arena (Ángeles y Condenas)

Plaza del Dos de Mayo.
Verano olvidado.

Este poema es tuyo.

A ti al fin que hablas claro
y no vistes de tinieblas.
Y a la curva de tus labios
que cosió lienzos de perlas.

A ti, princesa gitana,
jinete de palomas negras,
hilandera de destinos
y verdugo de promesas;
te dije que no mentía,
que la risa es flor de pena,
que los sueños son de niños,
y que me conservases cerca.

Y en el último momento,
mirándote muy de cerca,
te entregué mi dulce sueño
para descansar mis penas.

Pero niña mía al resto…
debiste prestar orejas.
Ahora, tus ojos de cobre
brillan de cólera negra
y mi falta les devuelves
para aligerar mis deudas.

Pero niña, es el momento,
no ocultaré la respuesta.
Aquí, te doy mi secreto…
Amor rima con arena.*

Antonio Navarro Vázquez


*Pieza incluida en mi poemario “Ángeles y Condenas” que podéis encontrar en versión digital en Amazon. Podéis contactar conmigo para obtener un extracto para probar antes de sumergiros en la obra. Os dejo aquí el link y la posibilidad de adquirir el libro en su formato físico con solo hablarme.

**El lienzo de portada es Puesta de Sol en el desierto de George Hutton Hunt.

Os dejo por aquí el enlace al poema recitado en Soundcloud. Allí podréis encontrar los 8 primeros poemas del poemario. Id y daos una vuelta cuando el tiempo os deje.

Vuestro.

Atentamente,

uno que camina

Otros poemas de Ángeles y Condenas:

Himno: https://angelesycondenas.wordpress.com/2020/08/12/himno-angeles-y-condenas-2/

Condena: https://angelesycondenas.wordpress.com/2020/08/04/condena-angeles-y-condenas-2/

Para ti robé: https://angelesycondenas.wordpress.com/2020/07/27/para-ti-robe-angeles-y-condenas/

La voz (paisaje)

La voz y el canto

A veces sueño con que canto en la vereda. Sueño que canto sin voz, la que no tuve, con las alas de mi ángel cubriéndome la silueta y con un freno sobre el tiempo y sobre el cuerpo de las cosas. Recostándome en los márgenes de todo. A veces sueño con que no hay nada más que un suelo infinito de piedras irregulares y que la espuma del mosto se derrama en vasos de cal pringando de risa la silueta de las cosas. Cómo se habita una casa. Sueño con ese perfume de alacena cerrada liberando su densa espera sin prisa sobre mi olfato. Como quien narra una historia sin trama. Como el que muestra con un gesto un paisaje. Como quien se tiende y no aguarda a nada. A veces sueño con tanto, pero… ¿qué hay tatuada en la espalda de los sueños?

Leer más “La voz (paisaje)”

Himno (Ángeles y Condenas)

Himno (Ángeles y Condenas)

Caminé sin saber
que en la noche no hay caminos.
Caminé, y lo sabía,
porque tocó caminar.
Caminé y sin motivos
puse mi pie en la piedra.
Y caminando el camino,
hice de piedra mi andar.

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Me sorbo

Me sorbo

Licuarme en una lágrima
y surcarme
donde un arrecife de pena
condensa
la arruga de los años.

Como la sal que trepa
el costado de la roca
del diente de la arena.
Me araño. Me sorbo.
Y de nuevo, sed nueva.

Así me quedo, a tientas
sobre mi plato vacío
al que nadie se acerca.
Apenas con un trato dolido
y un sorbo de densa
ausencia de primavera.
Como el humo de un beso de vida
que parte y al labio no llega.
Licuado en la sal infinita
con surcos de lágrimas viejas.

Así me derramo
en orillas ajenas.

Y me licuo
y me surco
y me sorbo
y la pena.

Uno que camina