Cartas encontradas (II): quién busca

Cartas encontradas (II)

Hay cosas que llaman la atención porque alguien pone el dedo sobre ellas. Otras, porque a veces, la suerte guiña un ojo y una lágrima de luz pues, las hace visibles donde todos eran medianoche. Algunas veces, el trabajo premia los esfuerzos y otras, los castiga. Creo que he visto a los callos de las manos estrangular a sus ansias de éxitos con el grito del que tiene prisa, convirtiendo todas sus posibilidades en un perfecto e incuestionable cero a la derecha. En definitiva: pueden pasar muchas cosas que hagan que otras llamen la atención por encima de las demás, y tampoco tiene sentido que uno se pierda en enumerarlas todas. O sí. Reconozco que está carta que hoy transcribo, me llamó la atención porque estaba sobre el techo de un contenedor de basura el día más caluroso del verano. La llamé la carta del que busca, y su subtítulo podía haber sido perfectamente y a saber lo que se encuentra, aunque quizás no lograsemos llegar a un acuerdo, claro. A mí me llamó la atención, la verdad, a ver que os dice a vosotros.

Del que busca

A mi:

Leer más “Cartas encontradas (II): quién busca”