La hoguera (o de lo eterno)

La larga hoguera
La hoguera (o de lo eterno)

¿Y si se consume la hoguera?

Todo es tiempo. Todo es tiempo y sus manecillas se filtran por la piel, rasgando un lienzo de llagas y hoyos sin trazo ni concierto. Su mar se ha hecho granizo y, los ecos de los demonios reivindican su protagonismo con la cólera de un pronunciamiento militar. Las agujas y las horas. Las agujas y… las horas.

Todo es tiempo… y el tiempo se consume y fornica consigo mismo y engendra más tiempo y emplea su tiempo en expandirse como un infierno infinito. La llama se hunde en la mano y la cruz entra por el agujero de los clavos y todo se vierte como ceniza. Oscilando sobre una diana sin centro. Desplomándose hacia un vacío sin suelo.

¿Y si nos consume la hoguera?

El purgatorio. La ocurrencia más demencial de toda la historia. La espera por la espera, huérfana de toda esperanza, a la merced de un brillo de luz que cree que le prometieron. Que la piel se regenere al descorcharse es una cualidad que hace de la degeneración una agonía. Ni la corrupción tiene objetivos. El péndulo oscila en un plano que no se respeta a sí mismo y nada fue antes, nada vendrá y nada es ahora. No existe un punto concreto cuando todo es infinito. Cuando la línea se proyecta, interminable, el trayecto es un acto mecánico. Cuando la curva gira sin sentido todo regresa al principio, y al final, se mueren las aristas. Y el brote nuevo es siempre una arista. La vida siempre nace de la arista.

El devenir. Antes todo era devenir, y ahora que nada viene y solo hay tiempo, parece que todo esté quieto y nada conserve su sitio. ¿Cuál era el sentido del momento? ¿Su movimiento? Las referencias, los precedentes, las ambiciones, todo, se proyecta sobre un lienzo que ahora se rasga en cien mil cicatrices y se vacía en la fe de una espera más huérfana que nunca. Todo depende del vacío, del tiempo, de la ausencia de contenido. Todo es vaso, pero ya no hay líquido.

¿Y si no consume la hoguera?

Autor: Antonio Navarro Vázquez

De la arcilla, la madera y el trigo. Hijo de muchos cantares. Padre de algunas pasiones. Mi hoguera

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s